Una piedra habitada con rastro de una vida pasada.


Una piedra habitada con rastro de una vida pasada.
Esta formación, compuesta por tres rocas de granito que forman un abrigo fue aprovechada como vivienda hasta los años 40 o 50 por una mujer junto a sus hijos. Hacían hogueras en las piedras para calentarse e incluso hoy en día pueden verse las marcas.