Castaña o carbón, abundancia o no.
Leyendas
Galicia
Texto
Apalpador
Este personaje esta vinculado a la tradición de Navidad, se trata de un hombre carbonero que desciende de la montaña durante la noche del 24 o del 31 de diciembre –dependiendo de la zona– para visitar a los niños y niñas.
Su objetivo es conocer si los pequeños y pequeñas se han alimentado correctamente durante el año y, para comprobar esto, toca el vientre de cada uno de ellos. En el caso de que la alimentación fuese buena, premia con castañas y algún regalo, deseando un nuevo año lleno de felicidad y abundancia: “así te encuentres todo el año”. En el caso contrario, cuando considera que no han comido lo suficiente, hace entrega de pequeños cachos de carbón.
Su figura es equiparable a la del Olentzero del País Vasco.